Hoy en día los tipos de liderazgo presentes en el mundo empresarial implican mucho más que simplemente establecer metas y alcanzarlas. Su enfoque actual se centra en crear una visión compartida e inspirar a otros para hacerla realidad en conjunto.
A medida que el mundo evoluciona, también lo hace el concepto de liderazgo, el cual cambia y se adapta en respuesta a los diferentes estándares, atributos y eventos que se presentan en el entorno, y por ese motivo, lo que hoy conocemos como verdadero liderazgo es muy distinto a lo que se pensaba hasta hace una década atrás.
El liderazgo de hoy trasciende la mera dirección u organización de un grupo de personas; abarca la capacidad de inspirar, inculcar valores, pensar estratégicamente, innovar y cultivar la confianza dentro de un equipo. Este cambio enfatiza el papel fundamental de las habilidades interpersonales y blandas, que sirven para mejorar la relación entre líderes y colaboradores, marcando una evolución notable del concepto rígido y tradicional hacia un modelo más expansivo y flexible.

¿Cuáles son los tipos de liderazgo?
El liderazgo abarca la capacidad de los individuos para motivar, influir y guiar a otros hacia un objetivo compartido que sea de beneficio para los intereses colectivos de una organización. Comprende numerosos roles críticos, como trazar el rumbo, asignar responsabilidades, tomar decisiones estratégicas, establecer objetivos y cultivar una atmósfera de trabajo agradable y propicia para el éxito. Por supuesto, dependiendo de diferentes factores un líder puede adoptar distintos tipos de liderazgo para comunicar y dar vida a su visión. Conozcamos algunos de los más prominentes:
- Liderazgo Directivo: «Haz lo que yo digo»
Cuando hablamos de tipos de liderazgo, uno de los primeros que viene a la mente es el de tipo directivo. Hablamos de una persona que no tiene miedo de tomar el volante, cuyo enfoque se centra en garantizar que los miembros del equipo sigan las pautas con prontitud y precisión. Por lo general, se percibe como un método autócrata, pues el líder se sitúa en una posición de supervisión y no de trabajo en equipo y por ello, se recomienda ser usado sólo en situaciones puntuales y en combinación con otros tipos de liderazgo en los que brillen las habilidades blandas.
- Liderazgo Capacitador: «Ven conmigo»
Entre los tipos de liderazgo, el de tipo capacitador se caracteriza por validar roles y tareas irradiando flexibilidad y otorgando autonomía a cada miembro del equipo. Esto crea un ambiente positivo donde todos se sienten lo suficientemente competentes para tomar decisiones basadas en sus habilidades y experiencia. A través del liderazgo capacitador, los líderes comprenden la importancia de equipar a las personas con las herramientas y el apoyo necesarios para ser eficaces, mientras a su vez reciben menos gestión directa para que puedan rendir al máximo.
- Liderazgo Afiliativo: “Las personas son lo primero”
Poco conocido entre los tipos de liderazgo, pero ampliamente utilizado, el liderazgo afiliativo tiene que ver especialmente con fomentar las relaciones dentro del equipo. Los líderes afiliativos velan porque el ambiente de trabajo sea adecuado y armonioso, y que las emociones de todos estén bien gestionadas. Este estilo de liderazgo es particularmente efectivo durante situaciones estresantes o períodos de crisis, ya que ayuda a resolver desacuerdos y fomentar la cooperación entre los miembros del equipo, elevando la moral y promoviendo el sentido de pertenencia.
- Liderazgo Democrático: «¿Tú qué opinas?»
Los líderes democráticos valoran las opiniones de sus equipos sin perder el foco de los objetivos comunes y panorama general. Este estilo de liderazgo se caracteriza por la escucha activa, la comunicación abierta, la participación grupal y la toma de decisiones compartida. A través de este estilo, los líderes motivan a los miembros de sus equipos a expresar sus pensamientos y les hacen saber que su opinión importa.
Cuando se realiza de manera correcta el liderazgo democrátivo contribuye a aumentar la satisfacción y mejorar la productividad, sin embargo, para lograrlo es importante que el líder logre un equilibrio entre el tiempo que tarda en recibir las opiniones y la prontitud con la cual requiere tomar la decisión con el fin de evitar retrasos o desvíos del objetivo.

- Liderazgo de Referencia: “Haz lo que yo hago, si no puedes hacerlo yo lo haré”
El liderazgo de referencia es probablemente otro de los tipos de liderazgo más conocidos en diferentes entornos. Un líder de referencia motiva al equipo de diversas formas, como con formación, herramientas o recompensas que inspiran a cada miembro no sólo a lograr el objetivo establecido sino también a superarlo. En este estilo de liderazgo el carisma del líder y su capacidad de promover la acción son primarios, por lo cual, también es importante acompañarlo de otros tipos de liderazgo para que estos medios no sean los únicos motivantes y se genere eficacia consistente.
- Liderazgo de coaching: «Prueba esto»
Los tipos de liderazgo han evolucionado en los últimos años y el liderazgo de coaching es uno de los casos de éxito de este progreso. Un líder de coaching se centra en desarrollar las habilidades y fortalezas de cada miembro del equipo, implementando planes de formación o carrera que permitan a las personas alcanzar su máximo potencial. Cuando emplean el liderazgo de coaching, los líderes brindan continuamente feedback constructivo, ayudando a los miembros de su equipo a lograr sus objetivos y facilitando el crecimiento personal y profesional. Se preocupan por hacer preguntas en lugar de dar respuestas y apoyan a los colaboradores en lugar de juzgarlos para facilitar su desarrollo.
- Liderazgo Ágil: «Las crisis son oportunidades. ¡Avancemos y transformemos!»
Finalmente, destaca entre otros estilos el liderazgo ágil, el cual hace referencia a tener una mentalidad de crecimiento y ser consciente del entorno empresarial volátil y en constante cambio. Los líderes ágiles son adaptables y se transforman continuamente, lo que los convierte en la clave para atravesar las crisis y convertirlas en oportunidades para la innovación, la mejora continua y el empoderamiento de los miembros del equipo. Son figuras inspiradoras que aprenden y se transforman mientras motivan a los demás a alcanzar la excelencia.

¿Cuál es el mejor tipo de liderazgo para tu organización?
Como pudiste verlo, cada estilo de liderazgo tiene sus propias ventajas únicas que se adaptan mejor a diferentes contextos empresariales. Sin embargo, en el entorno corporativo moderno -caracterizado por la transformación constante-, el liderazgo ágil realmente se destaca. Los líderes ágiles son perfiles cruciales en el acelerado mundo organizacional actual y por medio de sus habilidades, fomentan la colaboración, el aprendizaje continuo y la cultura de innovación.
En Martín Alba & Asociados, entendemos el valor del liderazgo ágil en un panorama en constante cambio, por eso, estamos comprometidos con ayudarte a integrar perfectamente este enfoque en tus decisiones corporativas. Somos aliados estratégicos con más de 30 años de experiencia acompañando a las empresas más importantes de Latinoamérica y hoy estamos listos para enseñarte los beneficios de la metodología ágil y así mejorar la adaptabilidad, productividad y el éxito general de tu organización.